Introducción al Evangelio de Mateo

Presentación

Para presentar esta nueva serie de columnas de John Spong sobre el Evangelio de Mateo (comenzada a finales de 2013 y todavía en gestación), queremos ponerla en continuidad con la serie anterior: Piensa distinto, acepta la incertidumbre. Pero no porque la lectura de la primera sea necesaria para la comprensión de la segunda sino porque, dadas las inquietudes fundamentales del autor, ambas series son acercamientos distintos a unos mismos temas, de modo que el camino que las une se puede recorrer en las dos direcciones. Esta Introducción al Evangelio de Mateo podría leerse como una exposición del fundamento bíblico de las posiciones expuestas en Piensa distinto…; pero también podría leerse como desarrollo o ilustración, a propósito del Evangelio de Mateo, de lo que se afirma en la anterior serie. ver más

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25-11-15 - XLVII. El sentido de la pasión nos abre al sentido de la resurrección
El drama de la cruz se acerca a su conclusión. Su relato va contra lo que, culturalmente, tendemos a esperar. La imagen del Mesías, formada a partir de la figura del “Siervo” y tomada de Isaías II, nos presenta el relato de la cruz que no es el de un vencedor poderoso, ni el de un líder invicto, sino el de alguien cuya misión, en última instancia, se manifiesta en su capacidad para amar a sus maltratadores y en ser objeto de la hostilidad del mundo sin asomo de voluntad de devolver dicha hostilidad con otra. ver más


18-11-15 - XLVI. Otros personajes de la pasión
Una vez que empezamos a ver la Pasión no como una crónica histórica sino como una liturgia creada para presentar el significado de Jesús, empezamos a liberarnos del cautiverio literalista, bajo cuyo prisma parecía que teníamos que leer sin más remedio este relato. Al liberarnos, los relatos sobre la pasión y la crucifixión se leen y se interpretan de forma muy distinta. Este cambio, sin embargo, es muy inquietante para quienes no aceptan otra forma de aproximarse a la Biblia... ver más


11-11-15 . XLV. Judas Iscariote: ¿mito o realidad? (II)
Hay al menos tres historias de traidores en las Escrituras. Las tres eran bien conocidas por los judíos y también por los cristianos de origen hebreo pero no por los de origen gentil que, como ya hemos indicado en otras ocasiones, se convirtieron en la mayoría de este movimiento hacia el año 150 aC. ver más


04-11-15 . XLIV. Judas Iscariote: ¿mito o realidad? (I)
Entre los personajes más conocidos del Nuevo Testamento está aquel al que a veces se le ha llamado “el Anticristo”. Siempre se le pinta con colores oscuros, como escabulléndose por las esquinas, ocultando su rostro. Se dice de él que “haría cualquier cosa por dinero”. ver más


28-10-15 . XLIII.El esquema litúrgico de la pasión
Dado que el relato de la Pasión de Mateo se basa en el anterior de Marcos, también podemos descubrir en él, mediante un análisis atento, el esquema de una vigilia de veinticuatro horas.

Esta vigilia seguía el patrón de la fiesta de Shavuot o de Pentecostés que Marcos fue el primero en desarrollar en ocho tramos de tres horas cada uno. ver más


21-10-15 . XLII. Las fuentes del relato de la pasión
Si podemos demostrar que Jesús nunca dijo en la cruz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” sino que los primeros evangelistas (Marcos y Mateo) tomaron estas palabras directa y literalmente del Salmo 22 para ponerlas en su boca, este descubrimiento, ¿qué supondría? Como mínimo indicaría que los cristianos que insisten en que los Evangelios son el registro literal de lo que ocurrió realmente los han entendido mal o les han informados mal al respecto. ver más


14-10-15 . XLI. Más sobre los relatos de la pasión
Examinábamos la semana pasada los relatos de la pasión del Nuevo Testamento. Vimos que había añadidos, supresiones y contradicciones en estos relatos centrales en nuestra tradición. y planteamos las preguntas inevitables: ¿hasta qué punto pueden ser exactas estas narraciones si no concuerdan unas con otras? Esta semana profundizaremos en estos textos. ver más


30-09-15 - XL. Comienzo del relato de la pasión
La historia nos es familiar. Ha quedado grabada en la conciencia colectiva del mundo cristiano a lo largo de los siglos. Muchos de sus elementos hace tiempo que dejaron de pertenecer sólo al relato evangélico para convertirse en parte de la cultura secular. Casi todos nosotros, seamos o no cristianos, hemos oído hablar de cierto funcionario romano del siglo I llamado Poncio Pilato; a algunas personas, las calificamos diciendo que son “un judas”; hablamos de “treinta monedas de plata”; ver más


23-09-15 - XXXIX. El apocalipsis de Mateo.
En el relato de Mateo, el año judío concluía con el mes de Adar. La Pascua era la primera celebración del Año Nuevo, que empezaba con el mes de Nisán. Pero, según la Tora, la Pascua no llegaba hasta el día 14 o 15 de dicho mes de Nisán. Si Mateo quería contar la historia de la pasión y muerte de Jesús sobre el telón de fondo de la Pascua, tenía que ofrecer dos relatos sobre Jesús para los dos primeros Sabats de Nisán, de antes de la Pascua. ver más


17-09-15 - XXXVIII - La primera "catequesis de confirmación".
La mayoría de las personas no saben que, en tiempos de Jesús, el judaísmo se había convertido en una religión misionera, orientada a la conversión. Las puertas de las sinagogas, por todo el Imperio Romano, tenía abiertas sus puertas a la gente y muchos decidían convertirse. Este movimiento misionero... ver más


09-09-15 - XXXVII. El Deuteronomio y el viaje de Jesús a Jerusalén.
Nos cuenta Mateo que, después de la Transfiguración, Jesús y sus discípulos bajaron del monte. Sugiere que había sido una experiencia transformadora para los discípulos, porque habían visto una nueva dimensión del ser de Jesús. La Transfiguración presenta a Jesús como el “Nuevo Templo”, el nuevo lugar en el que Dios y el ser humano se encuentran. También proclama que Moisés, padre de la Tora, y Elías, padre de los profetas, encuentran en Jesús su cumplimento. ver más


31-08-15 - XXXVI. La ejecución de Juan el Bautista: ¿historia, mito o midrash?
«Salomé, la bailarina, bailaba mientras el rey la miraba.
Y todo lo agitaba mientras se meneaba y contoneaba.
“—¡Basta de tanto escándalo!”, — ordenó el rey.
Y “— ¡Al diablo!”, — contestó ella,
y tiró al suelo la lámpara con el pie».

Esta estrofa es de una canción que cantábamos en un campamento de mi iglesia en mi juventud. Se suponía que estaba compuesta con historias de la Biblia que uno “no había oído antes”. Entre sus muchas estrofas había algunas más bien picantes que, por supuesto, eran las más populares y una de ellas era ésta. ver más


29-07-15 - XXXV. Recapitulación.
Mi tesis fundamental en este estudio es simple. Sostengo que este evangelio lo escribió un autor judío para una comunidad de seguidores de Jesús formada por judíos. Presupone, por tanto, una experiencia común, un conocimiento común de las Escrituras hebreas, un contexto litúrgico compartido por él y sus destinatarios, y una familiaridad, igualmente compartida, con la tradición narrativa judía que llamamos “midrash”, es decir, la costumbre de volver a narrar historias ya conocidas pero aplicándolas a una figura del presente (y magnificando a veces los detalles). ver más


22-07-15 - XXXIV. Hanukkah III – La Transfiguración y el Templo
¿Cuántos de ustedes han relacionado alguna vez el relato de la transfiguración de Jesús con la celebración judía de la Dedicación o Hanukkah? Y, sin embargo, dicho relato era poco más que eso. Cierto que, según algunos estudiosos del NT, el pasaje de la transfiguración es un relato de la resurrección “desplazado”. Para apoyar esta conclusión, estos estudiosos señalan que la Transfiguración se ubica en Galilea, lugar donde nacen los relatos de la pascua. ver más


15-07-15 - XXXIII. Hanukkah II – La Transfiguración.
La semana pasada rastreamos los orígenes de la fiesta de la “Dedicación”, conocida hoy como “Hanukkah”. En ella se conmemora el momento en el que la guerrilla judía, liderada por Judas Macabeo (o martillo), asestó una serie de de derrotas o de martillazos al ejército sirio al mando de su rey, Antíoco IV Epífanes. Esta serie de golpes obligaron a Antíoco a abandonar Jerusalén, lo que permitió a los judíos recuperar la ciudad y el Templo, para volver a celebrar en él el “culto verdadero”. ver más


08-07-15 - XXXII. Hanukkah I – Los orígenes.
Mateo, una vez que ha propuesto los relatos sobre Jesús adecuados a los Sabats que van de Sukkot a la festividad principal del año litúrgico judío, ya está listo para relacionar a Jesús con dicha celebración. Así que nuestro estudio de este evangelio se va a fijar ahora en la fiesta de “la Dedicación” o “Hanukkah”, ver más


01-07-15 - XXXI. Pedro: la roca que se tambalea
En este pasaje (16, 1-5), pregunta Jesús: “¿No leéis las señales del tiempo? Un claro atardecer, ¿no anuncia que mañana será un buen día? ¿No anuncian las nubes oscuras que habrá tormenta? ¿Y aún así no entendéis lo de los panes?” ¿Cuándo llegarán los discípulos a entender bien quién es él? Estas son las cuestiones que Mateo va planteando a medida que presenta la serie de narraciones destinadas a los Sabats de entre Sukkot y la Dedicación o Hanukkah. ver más


21-06-15 - XXX. La mujer cananea o los prejuicios
En el evangelio de Marcos era una mujer sirofenicia. Mateo la convierte en cananea. Este cambio es significativo porque el término de “cananeo” tenía entonces mucha más carga emocional que el de “sirofenicio”. La historia judía habla por primera vez de los cananeos en tiempos de Josué, el inmediato sucesor de Moisés. No en vano Josué fue el caudillo que lideró a los hebreos en lo que llamaron “la conquista de Canaán”. ver más


17-06-15 - XXIX. ¿Caminó Jesús sobre las aguas?
Como el jamón en un bocadillo, entre las dos narraciones de Mateo sobre Jesús dando de comer a las multitudes, hay otra historia evangélica, también muy conocida. Me refiero al pasaje en el que Jesús camina sobre las aguas. Es interesante que, en los cuatro evangelios, este relato de la marcha sobre el agua esté asociado con el alimento a la multitud. ver más


10-06-15 - XXVIII. La "parábola" de los panes y los peces
Ha terminado Sukkot. La sinagoga tiene ahora por delante entre seis y ocho Sábats antes de que llegue la próxima celebración, la fiesta de “la Dedicación” que en arameo se dice “Hanukkah” y con este nombre se conoce a esta festividad popularmente, desde entonces.

Si, como vengo diciendo, Mateo sigue el calendario litúrgico de la sinagoga, su evangelio debe ocupar estos Sábats con relatos sobre Jesús que medien y retrasen el momento de pasar a contar la historia de la crucifixión en términos de la Pascua, ver más


20-05-15 - XXVII. Sukot, el día de acción de gracias
La semana pasada, nuestro estudio nos ayudó –o al menos así lo espero– a tener claro que Mateo tomó prestados muchos símbolos del Sukkot, la celebración judía de la cosecha. Los trasvasó al relato de la pasión de Jesús, que sin embargo se relacionó también con el tiempo de Pascua, contexto en el que finalmente quedó ubicado dicho relato. Esto supuso que lo que originalmente eran historias para la fiesta de la cosecha, con los frutos a punto, tuvo que trasladarse a la primavera, el tiempo de la siembra. ver más


13-05-15 - XXVI. Sukot, la fiesta de la Cosecha
Las vacaciones de verano se han terminado y el Día del Trabajo (Labor day) ya ha pasado (*). Los niños, con sus mochilas y su ropa nueva, ya vuelven a tomar el camino hacia la escuela; los universitarios ya han regresado a sus campus y la temporada de fútbol ya está en marcha. También es el momento de volver al tema central de este año: el estudio del evangelio de Mateo desde una perspectiva muy distinta de la que nos enseñaron cuando éramos niños, en la escuela dominical. ver más


06-05-15 - XXV.La teología de la expiación (y III)
¿Se han preguntado alguna vez por qué la obra de Charles Darwin les pareció y aún les parece tan amenazadora a los cristianos conservadores y al cristianismo institucional? En las regiones del mundo más fundamentalistas o apegadas a la letra de la Biblia, los cristianos han hecho esfuerzos ímprobos para ningunear la enseñanza de Darwin. Cabe recordar la publicación, entre 1910 y 1915,... ver más


29-04-15 - XXIV. La teología de la expiación (II)
La “teología de la expiación” presupone que la humanidad, aunque creada a imagen de Dios, ha "caído" y está dañada hasta el punto de ser mala. Esta teología piensa que la desobediencia humana puede ofender a Dios, el cual es incapaz de perdonar y exige, en cambio, un merecido castigo. Piensa que la muerte de Jesús fue el castigo reclamado por Dios, y que la disposición de Jesús para apaciguar su cólera y ocupar nuestro lugar es lo que nos ha traído la reconciliación que anhelábamos. ver más


22-04-15 - XXIII. La teología de la expiación (I)
En las columnas anteriores, hemos hablado de los orígenes de lo que ha venido a llamarse “la doctrina de la expiación”. Decíamos que el “día de la Expiación” del calendario judío, el “Yom Kipur”, se celebraba en otoño, y estaba asociado a unos sentimientos de profunda penitencia. Vimos lo que este día significaba en el Judaísmo del siglo I. Sus diversos elementos incluían una vigilia de veinticuatro horas, la elección de un animal para el sacrificio y la exigencia de que este animal fuese sin defecto: sin cicatrices ni marcas ni huesos rotos. ver más


15-04-15 - XXII. Jesús y el Yom Kipur
Mateo preparó para Rosh Hashanah, es decir, el Año Nuevo judío, una historia en forma de “flash-back”. Desde prisión, Juan el Bautista, figura típica de esta fiesta, envía mensajeros a Jesús para pedirle que responda si él es el Mesías: “¿Eres tú el que tenía que venir o buscamos a otro?”. Si mi papel –viene a decir Juan– es preparar el camino para que venga el Mesías, necesito que confirmar que lo eres tú o, si no, mi vida no habrá tenido sentido. ver más


08-04-15 - XXI. La sangre sacrificial
El principal mantra cristiano de nuestros himnos, oraciones y sermones es que “Jesús murió por mis pecados”. Proviene de una concepción de lo humano como naturaleza caída o como corrompida por un “pecado original”. Durante siglos, ha llevado a atribuir a “la sangre de Jesús” un poder sanador o purificador. Los himnos protestantes tradicionales incluyen un subgénero al que podríamos llamar “himnos de sangre”, con títulos como “Lavado en la sangre”, “Salvado por la sangre” y “Hay una fuente llena de sangre”. ver más


01-04-15 - XX. Yom Kipur y el concepto judío de expiación
Volvemos con esta columna al estudio del evangelio de Mateo que estábamos desarrollando, tras un paréntesis en el que hemos examinado el uso de la imagen del “cordero” en tres momentos de la liturgia judía. Dado que nunca sé cuando la gente se incorpora o abandona la comunidad que se crea en torno a esta columna, espero que todos disculpen las necesarias repeticiones, que sirven para poner en antecedentes a los nuevos y para refrescar la memoria de los antiguos. ver más


25-03-2015 - Los tres símbolos judíos del cordero aplicados a Jesús - III: El Cordero ante los acusadores
Además de los corderos de la Pascua y del Yom Kipur, hay un tercer cordero en la tradición judía. Probablemente es el menos conocido y al que menos importancia se da. Pero creo que es, sin embargo, el que más ha influido en la interpretación de Jesús. Es, por ejemplo, el cordero determinante en el retrato de Jesús del cuarto Evangelio y el que diferencia a este evangelio de los otros tres. ver más


18-03-2015 - Los tres símbolos judíos del cordero aplicados a Jesús - II: El Cordero del Yom Kipur
¿Han oído alguna vez a alguien decir “Jesús murió por mis pecados”? ¿Se han preguntado qué es lo que significa o a qué lógica responde esta frase? ¿Alguna vez se han preguntado por el origen de una idea tan extraña? ¿Tiene sentido decir que alguien tenía que morir por mis pecados? ¿Por qué no puede Dios, simplemente, perdonar? ¿Qué clase de Dios es éste que, como condición del perdón, reclama un sacrificio humano, una ofrenda de sangre? ¿Puede alguien adorar a semejante divinidad? ¿Cómo podría alguien pensar que tal concepto de Dios es una “buena noticia”? ver más


11-03-2015 - Los tres símbolos judíos del cordero aplicados a Jesús - I: El Cordero de la Pascua
Quiero interrumpir nuestro estudio de Mateo durante algunas semanas para que dirijamos nuestra atención a los grandes temas del Viernes Santo y de la Pascua, ahora que, a través de la liturgia, estamos reviviendo esta parte de la historia cristiana. Es, además, el momento apropiado para hacerlo dado el hilo de las Columnas. Hemos recorrido la narración de Mateo hasta la celebración de Rosh Hashanah (el año nuevo judío); ver más


04-03-2015 - XIX. Jesús, ¿obró realmente milagros?
La mayoría de las personas que tienen relación, siquiera tangencial, con las creencias cristianas piensan que Jesús hizo milagros. Lo que normalmente entienden por ello es que fue capaz de actuar más allá de las leyes de la naturaleza, de un modo que podríamos denominar extraordinario o sobrenatural. Parece reforzar esta concepción común la teología cristiana convencional, nacida en el siglo IV, cuando el Concilio de Nicea
... ver más


25-02-2015 - XVIII. Un “flash-back” sobre Juan al Bautista
Sugeríamos en la anterior columna que Marcos, como autor del primer evangelio puesto por escrito, introdujo su historia de Jesús con un relato propio de la celebración judía del año nuevo, fiesta llamada Rosh Hashanah en la que se desarrollan constantes símbolos típicos del Rosh Hashanah. ver más


18-02-2015 - XVII.De Shavuot a Rosh Hashanah
En el Sermón del Monte, Mateo alcanzó su primer clímax, y desde entonces empieza a preparar el segundo. Permítanme recordar cómo se ha desarrollado este evangelio hasta este punto, de forma que nadie se pierda.

Mateo empezó introduciendo material nuevo en el relato sobre Jesús, material que nunca antes había aparecido en ningún lugar de la tradición cristiana. ver más


11-02-2015 - XVI.El Padre Nuestro, ¿es “la oración que Jesús nos enseñó”?
Si es cierto que Jesús nunca pronunció el Sermón del Monte, tenemos que considerar algunas implicaciones sorprendentes. Por ejemplo, cuestionaría la autenticidad del Padre nuestro, que Mateo introduce en la tradición cristiana como parte del Sermón del Monte. Las palabras que lo anteceden en la liturgia son: “Digamos la oración que Cristo nuestro Señor nos enseñó…”. ver más


04-02-2015 - XV.Nuevas ideas sobre el Sermón del Monte
"¡Jesús nunca predicó el Sermón del Monte!" Hay que insistir en ello una y mil veces hasta que se acepte como un hecho. El autor del evangelio de Mateo fue quien compuso dicho Sermón para completar su figura de Jesús no solo como Mesías sino también como el profeta esperado del que había hablado Moisés e, incluso, como alguien que había vuelto a vivir la vida misma de Moisés, según se pensaban entonces las cosas. ver más


28-01-15 - XIV.Regreso al Sinaí
Mateo presenta a Jesús como el nuevo Moisés que sube a lo alto de un monte para ofrecer una interpretación nueva de la Tora y, por eso mismo, no es un reportero de un periódico que informa de un acontecimiento que realmente ha ocurrido. Mateo deja claro que Jesús no promulga una nueva Tora. Su judaísmo está demasiado arraigado como para pensar esto. Más bien hace decir a Jesús que su reinterpretación no supone desechar ni una sola “iota” o “tilde”, ni una coma ni un punto de la Tora. ver más


21-01-15 - XIII. Un profeta similar a Moisés
No debería sorprendernos que un escriba judío del siglo I (como el autor del evangelio al que llamamos “de Mateo”) haga constantes referencias a Moisés, el fundador de la tradición de la fe de Israel. Moisés era omnipresente en el judaísmo oficial; era, en todos los sentidos, su creador y su guía. Se le atribuía la autoría de la Tora que regía el judaísmo. Era el libertador de los judíos y, por tanto, el fundador de la nación. La profunda convicción de que hay un solo Dios, es decir, la creencia monoteísta que distinguía al judaísmo... ver más


14-01-15- XII. Juan Bautista, el nuevo Elías
Mateo buscó en las Escrituras textos que apoyasen su tesis de que en Jesús se cumplían las expectativas mesiánicas. En su genealogía inicial, hizo de Jesús el “hijo de Abraham” y el hijo y heredero del rey David; también lo presentó como el que sobrevive al exilio de Babilonia. Solo entonces prolongó su historia con la narración del nacimiento milagroso, basándose en un texto de Isaías. Luego, cuando introdujo a José, lo modeló según el modelo del patriarca del mismo nombre, cuya historia ocupa los capítulos 37-50 del Génesis.
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07-01-15 - XI. Los relatos del nacimiento y las Escrituras judías
Mateo no deja que olvidemos que él es un escriba instruido, a cargo de una sinagoga integrada por judíos seguidores de Jesús. En el momento en el que escribe, se está librando la batalla por el alma del judaísmo. La cuestión estaba clara para Mateo: ¿Variará el judaísmo su rumbo, incorporando a Jesús al curso de la historia judía, del mismo modo que incorporó en el pasado a Isaías, Jeremías, Oseas y Amós? ¿Podría el Judaísmo ver y admitir lo que para Mateo estaba tan claro,
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17-12-14 - X. La historia de los Reyes Magos
Los sabios que aparecen en el relato del nacimiento de Jesús de Mateo, desde el momento en que él los introdujera, a mediados de la década de los ochenta del siglo I, han quedado fuertemente vinculados a nuestras celebraciones de Navidad. Montados en sus camellos, los reconocemos de inmediato cuando su perfil aparece en nuestras tarjetas de felicitación, en los escaparates y anuncios, y en nuestras cabalgatas. Su tradición particular ha llegado a desarrollarse hasta incluso ponerles un nombre: Gaspar, Melchor y Baltasar. ver más


10-12-14 - IX. José, el padre de Jesús
La genealogía de Jesús con la que Mateo comienza su evangelio nos deja una idea inquietante en la mente: el linaje de Jesús no solo pasa por la familia real, la casa de David, sino también por cuatro mujeres de dudosa reputación, como se suele decir: Tamar, que participó en un incesto; Rajab, a la que se llamó prostituta; ver más


03-12-14 - VIII. ¿Qué significado tiene el nacimiento virginal?
A la mayoría de los cristianos les cuesta imaginar que la historia del nacimiento virginal de Jesús es una tradición tardía, que parece haberse desconocido completamente hasta que los escritos de Mateo la introdujeron, a mediados de la década de los ochenta del siglo I. La narración de Mateo de la natividad es la más antigua del Nuevo Testamento. Sin embargo, por extraño que parezca, es la menos conocida. La narración más popular es la de Lucas,
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26-11-14 - VII. Mujeres de dudosa reputación en la genealogía de Jesús
Mateo escribía para unos lectores que conocían bien las Escrituras judías; así que, cuando menciona a Tamar en la genealogía, tenía que conocer la historia de esta mujer. La Tora (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio) se leía entera en las sinagogas a lo largo de los sábados. Así que el capítulo 38 del Génesis, que cuenta la historia de Tamar, se debía de leer el sexto o el séptimo sábado tras comenzar el ciclo litúrgico, el mes de Nisán. ver más


19-11-14 - VI. La genealogía de Jesús
“Libro de la genealogía de Jesús, el Cristo,  hijo de David, hijo de Abraham”. Así empieza el evangelio de Mateo. La “genealogía” son los “orígenes”, los comienzos. Así que también se podría traducir “Libro de la génesis de Jesús, el Mesías”, pues es su “génesis” lo que se describe en este capítulo inicial, y Cristo es simplemente la traducción griega del hebreo “machiach”, que es de donde procede nuestra palabra “Mesías”. ver más


12-11-14 - V. Lo que distingue a Mateo de los otros evangelios
Hasta aquí, he presentado una forma distinta de leer el evangelio de Mateo y he desautorizado –espero que para siempre– la idea de que este libro –así como los otros evangelios– pretendieran ser históricos o biográficos. Concluida esta primera tarea, en esta columna quiero volver a contemplar el evangelio de Mateo en su conjunto. Mi propósito ahora es aislar este evangelio con respecto a los otros, a fin de poder apreciar claramente lo que lo hace único. ¿Qué aporta el evangelio de Mateo al desarrollo del relato cristiano? ver más


05.11.14 - IV. El Sermón del Monte
Jesús nunca predicó el Sermón del monte. Aunque algunos de los contenidos de esta conocida sección del evangelio de Mateo pueden ser palabras de Jesús, nunca en su vida Jesús subió a una montaña y pronunció de corrido todo lo que encontramos en Mateo, en los capítulos 5, 6 y 7. ¿Cómo lo sabemos? Porque hemos aprendido a leer los evangelios en general, y el de Mateo en particular, con ojos judíos. Hemos aprendido a ver el trasfondo judío de los evangelios y a discernir los contenidos tomados de las Escrituras hebreas con los que se envolvió la historia de Jesús de Nazaret. ver más


29-10-14 - III. Más sobre la sombra de Moisés
Con el evangelio de Mateo como guía, hemos comenzado la tarea de abrirnos al trasfondo judío que los miembros de la actual generación cristiana necesitamos conocer para entender el significado general de los evangelios. Es necesario conocer este trasfondo por la sencilla razón de que los evangelios son libros judíos, escritos por autores judíos para comunidades judías. ver más


22-10-14 - II. A la sombre de Moisés
Vuelvo hoy al evangelio de Mateo para exponer el tema de su judaísmo fundamental. Tal como sugerí en la columna anterior, si queremos empezar a entender adecuadamente los libros del Nuevo Testamento, debemos contemplarlos como textos judíos. Mateo es, en todos los sentidos, el más judío de los cuatro evangelios. Escribió este evangelio para una comunidad de seguidores de Jesús en la que los miembros eran judíos. Por eso, en su relato, pudo usar –y así lo hizo- símbolos de la historia de fe judía e ilustraciones tomadas de la cosmovisión judía. ver más


15-10-14 - I. Los evangelios son libros judíos
La Biblia es el texto sagrado de la Iglesia Cristiana. La leemos en las celebraciones de casi todas las tradiciones cristianas. Parece que es un libro más bien popular pues, año tras año, desde la invención de la imprenta, ha sido el más vendido del mundo. Sin embargo, puede que también haya sido el libro peor entendido de la historia y, probablemente, el que con más frecuencia se ha utilizado mal.
Desde los primeros padres de la Iglesia, en el siglo II de la era cristiana, hasta el Holocausto en la Alemania Nazi, en el siglo XX, la Biblia se ha citado para justificar un cruel antisemitismo. ver más